FLIS® Motherland 15-2024 - Revista - Página 85
La problemática del
greenwashing
Iniciativas y
La
controversias.
responsabilidad
corporativa
en la moda.
El greenwashing, de昀椀nido como la práctica
de hacer a昀椀rmaciones engañosas sobre los
bene昀椀cios ambientales de un producto o una
empresa, se ha vuelto común en la moda. Marcas
como H&M, Zara y Adidas han sido criticadas por
promover colecciones “ecológicas” mientras
continúan produciendo en masa y manteniendo
prácticas que dañan el medio ambiente (Remy
et al., 2016; Clean Clothes Campaign, 2019).
El reciclaje, una de las principales estrategias de
sostenibilidad, enfrenta desafíos signi昀椀cativos.
La variedad de materiales y la mezcla de 昀椀bras
en las prendas complican el reciclaje e昀椀ciente. A
pesar de los esfuerzos por introducir tecnologías
de reciclaje avanzadas, la infraestructura actual
es insu昀椀ciente para manejar el volumen de
desechos textiles generado anualmente (Ellen
MacArthur Foundation, 2017).
Marcas como Patagonia y Levi’s han
implementado programas de reciclaje y
reparación, destacándose por sus esfuerzos
consistentes en promover una moda más
sostenible. Patagonia, a través de su programa
WornWear, fomenta la compra y venta de
prendas usadas y ofrece reparaciones gratuitas,
reduciendo signi昀椀cativamente el desperdicio
textil (Chouinard & Stanley, 2018).
Por otro lado, H&M ha lanzado su línea Conscious
Collection, pero enfrenta críticas por el volumen
de producción y la falta de transparencia en sus
prácticas laborales y ambientales (Greenpeace,
2018). A pesar de sus esfuerzos por recoger
y reciclar prendas usadas, el impacto real de
estas iniciativas es cuestionable dada la escala
de producción continua. En julio de 2022, H&M
fue demandada por Chelsea Commodore en
Nueva York, acusándola de “actos o prácticas
engañosas” y publicidad falsa por sus productos
etiquetados como “sostenibles” (Martinez,
2022).
Además, en 2022, ASOS, Boohoo y otras
marcas enfrentaron investigaciones por parte
de la Autoridad de Competencia y Mercados
del Reino Unido (CMA) por sus a昀椀rmaciones
ambientales. ASOS incluso eliminó su categoría
“Responsible Edit” en respuesta a estas
investigaciones (Bird & Bird, 2023).
y el rol de los consumidores.
La presión sobre las marcas para adoptar
prácticas más sostenibles ha aumentado,
impulsada por consumidores más conscientes
y regulaciones gubernamentales más
estrictas. Sin embargo, la falta de estándares
y certi昀椀caciones claras permite que el
greenwashing
prospere.
Investigaciones
indican que solo un pequeño porcentaje de
los productos etiquetados como “sostenibles”
cumplen con criterios estrictos de sostenibilidad
(Niinimäki et al., 2020).
Los consumidores juegan un rol crucial. Al
demandar transparencia y optar por marcas
genuinamente
comprometidas
con
la
sostenibilidad, pueden in昀氀uir en la industria. Sin
embargo, la educación y el acceso a información
veri昀椀cada son esenciales para evitar ser
engañados por tácticas de marketing verde.
La moda está en un punto de in昀氀exión. Si bien
las iniciativas sostenibles de algunas marcas
representan pasos positivos, el problema
del greenwashing persiste, socavando los
esfuerzos reales hacia una industria más
sostenible. La transparencia, la regulación y la
responsabilidad compartida entre empresas y
consumidores son vitales para avanzar hacia
una moda verdaderamente sostenible.